El pavimento de hormigón pulido, consiste en extender una solera de hormigón elaborado en planta, y que una vez vertido es nivelado con láser o cuerdas.

A la superficie fresca de hormigón se le aplican los áridos y minerales, y colorantes necesarios para darle la terminación deseada.

Le aconsejamos el tipo de hormigón en función del uso al que se destine. Para reforzarle utilizamos mallas o fibras de poliuretano.

El aspecto brillante se consigue con fratasadoras o helicópteros tras varias pasadas al pavimento.